
Fecha de la Noticia: 20/10/2009 - 05:53 Fuente :CNA Agencia de Noticias
La crisis financiera internacional ha hecho que el mercado laboral argentino esté pasando una de sus etapas más complicadas de la historia. Los jóvenes son los más perjudicados por una política laboral que les impide ingresar al mundo del trabajo. Los números en danza y los problemas de una juventud acorralada por un presente negro
La década del ’90 con la entrada a pleno del modelo neoliberal, introdujo un panorama de total desigualdad en el mercado laboral argentino, que a pesar de los cambios de gobierno y de signo político, todavía no se ha podido solucionar.
La Argentina de hoy muestra grandes niveles de desigualdad, que quedan claros en cualquier sector de la actividad nacional. El del empleo es uno de ellos, sobre todo en lo que tiene que ver en la posibilidad de ingreso al mismo por parte de los jóvenes, y en la enorme diferencia que hay entre aquellos que los tienen y quienes no.
La juventud argentina nunca ha mostrado retrocesos tan grandes como en estos momentos, donde a los constantes apremios económicos que se sufren en las familias, se suma un mercado laboral que no le brinda un acceso digno al primer trabajo, así como tampoco se cumple con ninguna de las reglamentaciones en vigencia.
La Argentina atraviesa uno de sus períodos más crítico en lo político, económico y social, de las últimas décadas. Después de cinco años de crecimiento económico, el de sempleo comienza a crecer y las visiones de cara al futuro ofrecen un sombrío panorama.
Panorama laboral de la juventud argentina
Sin lugar a dudas, la Argentina ya ha dejado de vivir el veranito económico que sacudió al país en el quinquenio 2003-2007 y las consecuencias de la crisis financiera internacional hacen estragos en la economía domésticas, con niveles de desocupación cada día más crecientes y que han desencadenado que los problemas sociales vuelvan a resurgir en nuestro país.
La debilidad que muestra el mercado laboral en la Argentina , se hace más latente todavía en la edad que va de los 15 a los 30 años, donde las desigualdades son muchas, el acceso al trabajo muy difícil, y las condiciones de aquellos que logran entrar son tan magras que los convierten a casi todos ellos en informales y de mala calidad.
Según el Observatorio de la Deuda Social en Argentina del Departamento de Investigación Institucional Pontificia Universidad Católica, si se analiza la evolución 2008-2009 para cada uno de los grupos de edad se observa que en los jóvenes disminuyó la proporción de ocupados con derechos laborales plenos (39% a 36%) y la de empleo precario (36% a 32%), aumentó el subempleo inestable (8% a 15%) y se mantiene igual el porcentaje de desocupados (en un 16%).
Pero si analizamos los datos divulgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en una encuesta efectuada en la ciudad de Buenos Aires, se da cuenta de que el 62% de los jóvenes porteños está ocupado, contra el 15% que se encuentra actualmente desocupado y el 23% que está inactivo. Además, se señaló que el 57% de los jóvenes trabaja en algo sin relación con sus estudios, que el 81% no tiene cobertura de salud, al 83% no le hacen descuentos jubilatorios, y que el 79% no cobra aguinaldo.
Un dato que brinda el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) grafica claramente como al 15,4% de las mujeres de hasta 29 años de edad se encuentran desempleadas hoy en día en nuestro país. Si a esto le sumamos que la OIT maneja que el 15% de los jóvenes a nivel mundial en la actualidad se encuentra desocupados, dos puntos más que en el 2008, se deja en claro que es un problema que no sólo sacude a l a Argentina , sino que se da a nivel mundial.
Muchas veces se dice que los jóvenes de hoy no se quieren ir a vivir solos ni iniciar una vida separada de los padres, cuando la realidad dice que la mayoría no se va de la “casa de los viejos” porque no quiera, sino porque diametralmente no puede, ya que el acceso a un trabajo digno y a un sueldo respetable para poder mantenerse solos, son el principal freno que sufre la juventud argentina para abandonar la casa paterna.
Si tomamos en cuenta un trabajo efectuado por la consultora internacional Trabajando.com en cuatro países de América Latina a más de 6 mil personas, se dio a conocer que el 53% de los argentinos piensan que lo que más aprecian las empresas a la hora de contratar personal es la experiencia, lo que imposibilita a los jóvenes la posibilidad de alcanzarse con el primer empleo, lo que va en directa relación con la tendencia a la contratación de personas que poseen una mayor cantidad de años en el mercado laboral.
Además, se da cuenta que en nuestro país sólo el 6% de las personas cree que a la hora de contratar a nuevo personal, las empresas se fijan en la cap acidad de innovación de los mismos, lo que demuestra la poca capacidad de quienes tienen la responsabilidad de dar empleo de brindar opciones y posibilidades a los más jóvenes.
A su vez, el 68% de los argentinos cree que existen pocas opciones de empleo para los jóvenes, contra el 32% que creen que la falta de opciones para jóvenes es un mito, donde creen que las personas que recién se inician en el mercado laboral tienen las mismas posibilidades de conseguir un empleo que aquellos que tienen una mayor experiencia laboral.
Sin embargo, una muestra clara de que realmente los jóvenes no son tan valorados en el mercado laboral, es la baja cantidad de empleados menores de 30 años que tienen las empresas de los distintos países presentes en este estudio. En Colombia, por ejemplo el 59% tiene menos de 10 personas que cumplen con esta condición. Mientras que en Argentina esta situación se da en el 56% de las empresas, en México en el 54% de ellas y en Chile en el 55%.
Bastante menor es el por centaje de aquellas empresas que tienen dentro de su planilla a más de 20 trabajadores jóvenes. Quienes se han abierto mayormente a esta posibilidad son en un 34% de las compañías argentinas, le siguen el 25% de empresas chilenas, el 24% las mexicanas y por último, las organizaciones colombianas en un 16%.
Una realidad compleja la que sufren los jóvenes argentinos hoy en día, con un mercado laboral al cual les es muy difícil acceder, y una vez que acceden la gran mayoría de los trabajos son en condiciones que no rozan lo normal, sino que por el contrario, están cargadas de irregularidades que sumergen el panorama en una verdadera agonía.
La imprevisibilidad de la realidad con la que viven los jóvenes de hoy dista mucho de ser el mundo previsible que se tenía hace unas décadas atrás, con lo que las autoridades y aquellos que tienen la responsabilidad de representar a los ciudadanos deberán trabajar mucho en los próximos años, para acabar con un paisaje que presenta una perspectiva muy pesimista, para cambiarlo por uno optimista y con oportunidades para todos.
Para más información, entrar a: http://www.agenciacna.com/
La década del ’90 con la entrada a pleno del modelo neoliberal, introdujo un panorama de total desigualdad en el mercado laboral argentino, que a pesar de los cambios de gobierno y de signo político, todavía no se ha podido solucionar.
La Argentina de hoy muestra grandes niveles de desigualdad, que quedan claros en cualquier sector de la actividad nacional. El del empleo es uno de ellos, sobre todo en lo que tiene que ver en la posibilidad de ingreso al mismo por parte de los jóvenes, y en la enorme diferencia que hay entre aquellos que los tienen y quienes no.
La juventud argentina nunca ha mostrado retrocesos tan grandes como en estos momentos, donde a los constantes apremios económicos que se sufren en las familias, se suma un mercado laboral que no le brinda un acceso digno al primer trabajo, así como tampoco se cumple con ninguna de las reglamentaciones en vigencia.
La Argentina atraviesa uno de sus períodos más crítico en lo político, económico y social, de las últimas décadas. Después de cinco años de crecimiento económico, el de sempleo comienza a crecer y las visiones de cara al futuro ofrecen un sombrío panorama.
Panorama laboral de la juventud argentina
Sin lugar a dudas, la Argentina ya ha dejado de vivir el veranito económico que sacudió al país en el quinquenio 2003-2007 y las consecuencias de la crisis financiera internacional hacen estragos en la economía domésticas, con niveles de desocupación cada día más crecientes y que han desencadenado que los problemas sociales vuelvan a resurgir en nuestro país.
La debilidad que muestra el mercado laboral en la Argentina , se hace más latente todavía en la edad que va de los 15 a los 30 años, donde las desigualdades son muchas, el acceso al trabajo muy difícil, y las condiciones de aquellos que logran entrar son tan magras que los convierten a casi todos ellos en informales y de mala calidad.
Según el Observatorio de la Deuda Social en Argentina del Departamento de Investigación Institucional Pontificia Universidad Católica, si se analiza la evolución 2008-2009 para cada uno de los grupos de edad se observa que en los jóvenes disminuyó la proporción de ocupados con derechos laborales plenos (39% a 36%) y la de empleo precario (36% a 32%), aumentó el subempleo inestable (8% a 15%) y se mantiene igual el porcentaje de desocupados (en un 16%).
Pero si analizamos los datos divulgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en una encuesta efectuada en la ciudad de Buenos Aires, se da cuenta de que el 62% de los jóvenes porteños está ocupado, contra el 15% que se encuentra actualmente desocupado y el 23% que está inactivo. Además, se señaló que el 57% de los jóvenes trabaja en algo sin relación con sus estudios, que el 81% no tiene cobertura de salud, al 83% no le hacen descuentos jubilatorios, y que el 79% no cobra aguinaldo.
Un dato que brinda el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) grafica claramente como al 15,4% de las mujeres de hasta 29 años de edad se encuentran desempleadas hoy en día en nuestro país. Si a esto le sumamos que la OIT maneja que el 15% de los jóvenes a nivel mundial en la actualidad se encuentra desocupados, dos puntos más que en el 2008, se deja en claro que es un problema que no sólo sacude a l a Argentina , sino que se da a nivel mundial.
Muchas veces se dice que los jóvenes de hoy no se quieren ir a vivir solos ni iniciar una vida separada de los padres, cuando la realidad dice que la mayoría no se va de la “casa de los viejos” porque no quiera, sino porque diametralmente no puede, ya que el acceso a un trabajo digno y a un sueldo respetable para poder mantenerse solos, son el principal freno que sufre la juventud argentina para abandonar la casa paterna.
Si tomamos en cuenta un trabajo efectuado por la consultora internacional Trabajando.com en cuatro países de América Latina a más de 6 mil personas, se dio a conocer que el 53% de los argentinos piensan que lo que más aprecian las empresas a la hora de contratar personal es la experiencia, lo que imposibilita a los jóvenes la posibilidad de alcanzarse con el primer empleo, lo que va en directa relación con la tendencia a la contratación de personas que poseen una mayor cantidad de años en el mercado laboral.
Además, se da cuenta que en nuestro país sólo el 6% de las personas cree que a la hora de contratar a nuevo personal, las empresas se fijan en la cap acidad de innovación de los mismos, lo que demuestra la poca capacidad de quienes tienen la responsabilidad de dar empleo de brindar opciones y posibilidades a los más jóvenes.
A su vez, el 68% de los argentinos cree que existen pocas opciones de empleo para los jóvenes, contra el 32% que creen que la falta de opciones para jóvenes es un mito, donde creen que las personas que recién se inician en el mercado laboral tienen las mismas posibilidades de conseguir un empleo que aquellos que tienen una mayor experiencia laboral.
Sin embargo, una muestra clara de que realmente los jóvenes no son tan valorados en el mercado laboral, es la baja cantidad de empleados menores de 30 años que tienen las empresas de los distintos países presentes en este estudio. En Colombia, por ejemplo el 59% tiene menos de 10 personas que cumplen con esta condición. Mientras que en Argentina esta situación se da en el 56% de las empresas, en México en el 54% de ellas y en Chile en el 55%.
Bastante menor es el por centaje de aquellas empresas que tienen dentro de su planilla a más de 20 trabajadores jóvenes. Quienes se han abierto mayormente a esta posibilidad son en un 34% de las compañías argentinas, le siguen el 25% de empresas chilenas, el 24% las mexicanas y por último, las organizaciones colombianas en un 16%.
Una realidad compleja la que sufren los jóvenes argentinos hoy en día, con un mercado laboral al cual les es muy difícil acceder, y una vez que acceden la gran mayoría de los trabajos son en condiciones que no rozan lo normal, sino que por el contrario, están cargadas de irregularidades que sumergen el panorama en una verdadera agonía.
La imprevisibilidad de la realidad con la que viven los jóvenes de hoy dista mucho de ser el mundo previsible que se tenía hace unas décadas atrás, con lo que las autoridades y aquellos que tienen la responsabilidad de representar a los ciudadanos deberán trabajar mucho en los próximos años, para acabar con un paisaje que presenta una perspectiva muy pesimista, para cambiarlo por uno optimista y con oportunidades para todos.
Para más información, entrar a: http://www.agenciacna.com/



